Nuevos horizontes para un sector arrocero más competitivo

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"Veinte años no son nada", dice la letra de un tango de los años 1930. Sin embargo, en 2015, año en que el Fondo Latinoamericano para Arroz de Riego (FLAR) celebra su vigésimo aniversario, es posible que muchos de sus miembros no estén de acuerdo con eso, pues para ellos, los 20 años del FLAR han estado llenos de logros y esperan que en el futuro haya más.

Desde los años 60 hasta los 80, el mejoramiento de arroz en la región de Latinoamérica y el Caribe llevó la marca del Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT). No obstante, para mediados de los años 90, el financiamiento del Programa de Arroz del CIAT había disminuido y había mucha incertidumbre respecto a su futuro. Esto preocupaba a muchas personas y con buena razón, ya que el CIAT había contribuido al desarrollo de alrededor del 60% de las más de 400 variedades mejoradas que habían sido liberadas en LAC.

Visión pionera

Esta incertidumbre y preocupación, junto con la visión pionera de unas cuantas personas clave, proporcionaron el impulso que se necesitaba para la creación innovadora del FLAR. El tiempo ha confirmado que tuvieron una gran idea.

La inversión inicial en el FLAR provino de la Federación Nacional de Arroceros (Fedearroz) de Colombia, el Instituto Nacional de Investigación Agrícola (INIA) de Uruguay, el INIA de Venezuela (antes denominado FONAIAP, Fondo Nacional de Investigación Agropecuaria) y el Instituto de Arroz de Rio Grande Do Sul (IRGA) de Brasil, además del CIAT. Desde entonces, el Fondo evolucionó y se convirtió en una organización plenamente regional que incluye 36 aliados de los sectores público y privado de 17 países, e influye en dos terceras partes de los 5,7 millones de hectáreas sembradas con arroz palay en Latinoamérica y cerca del 80% de los 27,8 millones de toneladas que ahí se producen.

Mediante el FLAR, los diversos actores de la cadena de valor del arroz ––incluidas las asociaciones de productores, los institutos nacionales de investigación agrícola (INIA), los ministerios gubernamentales, las empresas productoras de semilla y la industria molinera de arroz, junto con el CIAT–– invirtieron en una cartera compartida a fin de asegurar que la investigación y la transferencia de tecnología satisfarían las verdaderas necesidades de sus miembros. Una característica única del Fondo es su capacidad de reconciliar intereses diversos alrededor del pilar común del desarrollo de tecnología.

Testimonio de su éxito

Cada año, el FLAR entrega germoplasma de arroz elite a una red de 23 programas de fitomejoramiento operados por cerca de 150 mejoradores y técnicos de arroz que trabajan en más de 100 estaciones experimentales. Las 52 variedades de arroz que han sido liberadas hasta la fecha en 13 países dan un fuerte testimonio del éxito del trabajo de mejoramiento del FLAR.

Juana Viruez, mejoradora de arroz del Centro de Investigación Agricultura Tropical de Bolivia, dice que el germoplasma del FLAR ha tenido una importancia fundamental para su país. De las 30 variedades de arroz liberadas por ese centro, 6 fueron seleccionadas de los viveros del FLAR, incluida MAC-18, la variedad que más se siembra en el país.

Roberto Celi, del Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias (INIAP) de Ecuador, explica que recibir líneas avanzadas del FLAR les permite ahorrar tiempo y recursos en las evaluaciones en campo. El INIAP también utiliza los materiales del FLAR como líneas parentales en sus propias cruzas.

Pero el mejoramiento de arroz es solo una parte de la cartera del FLAR. Sus aliados en 12 países colaboran con el Fondo en la adopción de las mejores prácticas agronómicas en sus agroecosistemas. Esta labor ha tenido un impacto directo en más de 500.000 hectáreas, donde los rendimientos de arroz han aumentado 1,5 toneladas por hectárea y los costos de la producción han disminuido entre un 20 y un 30%.

Mario Torres, de Cindearroz, consorcio de 13 organizaciones que trabajan en la investigación y desarrollo del arroz en México, cree que las nuevas variedades de grano largo del FLAR ––que pronto serán liberadas por el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP) de ese país–– junto con los trabajos sobre la agronomía del arroz respaldados por el FLAR, permitirán a los productores volverse más competitivos. "Nuestro objetivo es reducir en un 30% las importaciones de arroz en los próximos cuatro años", comenta Torres.

El FLAR también ha iniciado proyectos de cosecha de agua con sus aliados en México y Nicaragua, con el fin de pasar de la producción de arroz de temporal a la de arroz con riego. Esta labor ha permitido a los pequeños productores de arroz diversificar sus sistemas agregando maíz, frijol, ganado y otras opciones, e incrementando así sus ingresos y los empleos rurales, entre otros beneficios.

Norman Oviedo, gerente de SENUMISA, empresa privada productora de semilla de Costa Rica, sugiere que "es necesario trabajar más sobre la cosecha de agua en mi país y otros de la región, donde la mayoría de las zonas productoras de arroz son de temporal, a pesar de que existe un enorme potencial de captar la escorrentía de agua de lluvia para el riego".

Esperando aun más del FLAR

Desde su inicio, el FLAR ha formado parte integral del CIAT y este siempre ha sido miembro del Fondo. La investigación de arroz de las dos organizaciones se complementa y se alinea más que nunca con las necesidades de los usuarios finales de las tecnologías que entregamos.

Pero más vale ser cautelosos: los éxitos que el FLAR ha obtenido con sus aliados en el pasado no garantizan que tendrá éxito en el futuro. Frente al cambio climático, rendimientos bajos, problemas de plagas, degradación del suelo, altos costos de producción, infraestructura inadecuada y políticas adversas, el sector arrocero de LAC requiere mayores inversiones, más alianzas y más innovación. Esto es crucial para que la producción de arroz se vuelva más competitiva.

La competitividad es el tema central de la XII Conferencia Internacional de Arroz para América Latina y el Caribe que se celebrará en febrero de 2015 en Porto Alegre, Brasil. Organizada por IRGA, CIAT, GRiSP y FLAR, esta es la reunión de ciencias del arroz más importante de la región y, también, ocasión de celebrar el vigésimo aniversario del Fondo.

Los organizadores no podrían haber elegido un tema más apropiado: "horizontes para la competitividad". El mensaje es que esperamos aprovechar nuevas oportunidades, no importa cuán difícil nos parezca la situación actual. El FLAR estará allí para ayudar a poner estas oportunidades al alcance de todos nuestros miembros.

Rice Today (January - March 2015)

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